Swisspeaks 2021

 Me siento frente al teclado y lo primero que hago es resoplar.

No se ni como contar ni estructurar lo vivido estos días en Suiza, pero todo empieza muchos meses atrás...

No es fácil plantearte correr (para pelear) una carrera así. No te puedes creer más de lo que eres, pero creemos firmemente que podemos pelear por un tercer puesto en el podium si se dan ciertas circunstancias y luego la carrera siempre te pondrá en tu sitio...

El sacrificio (por lo menos para mí) es mayúsculo. Quitar tiempo de familia, amigos, comidas, vinos y birras, sueño...  todo para sacar el mayor rato posible de calidad para poder entrenar.

Pero bueno, creo que este año llegaba bastante fuerte. He podido entrenar bien, pocas molestias y mucho estiramiento y fisio.

Con estas premisas, mi hermano Jorge (bastante más cascado físicamente que yo con, entre otras cosas que le vienen de serie, una fisura en el calcáneo un mes antes de la carrera) y yo nos presentamos en la línea de salida.

Antes de salir todo es maravilloso

Nervios y saludos a viejos conocidos en esto de la ultra distancia. Todo parece nuevo, es lo que tiene correr una cosa de estas al año, poner todos los huevos en la misma cesta, no siempre sale bien.

Por méritos pasados, nos ponen en primera fila, junto a los favoritos. Sabemos que mínimo, vamos a darlo todo por pelear con las bestias que vemos junto a nosotros.

Nos tomamos los primeros kilómetros con calma, pero más o menos siempre entre las 20 primeras posiciones. 

La idea es no correr juntos, cada uno a su ritmo, pero los dos sabemos que nuestro ritmo es muy similar así que corremos juntos la mayor parte del tiempo aunque uno u otro nos adelantemos en alguna parte del recorrido.

La estrategia es dejar que los gallos se peleen y al final, algunos de ellos se retiren. Con tanta experiencia que tienen y siempre pasa lo mismo... Nosotros estaremos en segunda línea, esperando nuestro momento.

Pasa la primera etapa, la cual me parece de transición, excepto la subida (y bajada) al último collado (Chummehorn, 2754m) muy bonito, largo y salvaje.  

Llegada a Fiesch, primera base de vida, en 8 horas, Allí tenemos un tapper con comida preparada en nuestras bolsas para no perder mucho tiempo ya que es muy fácil perder mucho tiempo si no llevas asistencia.

Salimos juntos y fuertes hacia la primera noche (Saflischpass, 2561m) que nos recibe con frío, viento y niebla en las crestas cimeras. Jorge comienza con sus dolores pero los va paliando.

En la subida al segundo collado de la noche (Nanzlicke, 2602m) para mí, uno de los más duros de la carrera, Jorge se reencarna en Kilian y lo pierdo de vista  hasta Eisten.

Aquí coincidimos ya más rato (ya habíamos estado hablando antes) con dos primos madrileños, Don Mario y Don Jose Manuel Rodriguez Bañares. Dos toros, dos bestias, dos cracks. Ellos y sus familias (mujeres e hijas) con los que iríamos coincidiendo a lo largo de toda la carrera. Grandes personas.

Subida hacia Hannigalp, 2136m, Muchísima humedad y calor que hago con los primos, Jorge viene detrás, cerca. Ya es de día otra vez.

Almorzamos todos juntos en Grachen un gran plato de cólera. (mezcla de cosas del huerto entre hojaldre, en cada pueblo/casa existe su especialidad. Este nombre se debe al anterior confinamiento, unos siglos atrás, debido al cólera. Cada uno comía sólo lo que tenía a mano, el resultado, unos siglos después, es un plato brutal)

El calor aprieta, nos dispersamos y Jorge me pilla llegando a Augsbordpass, 2892m. Bajamos a buen ritmo a Bluomatt (otro gran avituallamiento, tortilla y raclette entre otros manjares)

Subimos a Forclettaz, 2874m. y llegamos tras una brutal y empinadísima bajada a Ayer. Desde aquí a Grimentz una  desquiciante hora.

Otra vez aquí, precioso pueblo y gran avituallamiento al que llegamos al atardecer. Vemos a un gran tipo, que conocimos el año pasado, Antonio. Un emigrante gallego que dirige este lugar y nos hace sentir como en casa.

Estamos cenando cuando Antonio se acerca y nos dice que ha habido varios abandonos y que vamos terceros. La verdad es que no teníamos ni idea del puesto, pensábamos que íbamos más atrás.

Tras un buen rato en la base de vida, subimos juntos hacia el refugio de Becs de Bossons. Me estoy durmiendo, son como las 12 de la noche y le digo a Jorge de parar a dormir media hora.

Me despierto entre sudores raros y le digo a Jorge que me salgo fuera, que voy bajando andando despacio y que me pilla en unos minutos.

No nos volvimos a ver. Hice toda la bajada (12km correderos) andando despacio y no apareció.

Al llegar al siguiente avituallamiento, Evolene, me enseñan una tablet con el GPS, todavía no va ni a media bajada (más tarde desde la organización me confirmarían que este tramo le costó 7 horas, se despertó con un bulto tremendo en la rodilla que le impedía moverla). Todavía estuvo parado hasta las 11 de la mañana en Evolene a ver si se recuperaba, no era capaz de apoyar la rodilla y se retiró, muy a pesar de su voluntad, con la sensación de ir bastante entero.

La rodilla de Jorge está detrás de ese huevo

Al imaginar el percal, sigo tirando hasta Grande Dixance. Se me hace de día llegando al col de la Meina. La bajada no es precisamente placentera. Fisio, comer, cambiar material en la base de vida y continuar.

Duermo 15 minutos al sol antes de llegar al col de Prafleuri y sigo. La bajada hasta la Raclette de Planproz se me hace eterna. En la subida por bosque hasta Cabane Brunet peno mucho. El calor y la humedad me pasan mucha factura.

Subida tendida a cabane de Mille y bajada larguísima hasta Orsieres, donde se me hace de noche y sorprendentemente corro bastante. 

Aquí me paran 2 veces por la calle para preguntarme por mi hermano, se ve que la gente iba siguiendo la carrera. Antes de subir hacia Prassurny, una familia ha montado un mini avituallamiento particular. Me siento con ellos un rato, me invitan a zumo de naranja y me acompañan hasta el final del pueblo (un inciso, convendría marcar mucho más las zonas urbanas ya que pueden ser muy perdedoras)

Buen avituallamiento en Prassurny, donde duermo 40 minutos y afronto la Fenetre d´Arpette. 

En Prassurny, me vuelvo a encontrar con Jorge

Llego arriba. Este año hay una pareja muy animosa, gritando y animando desde una hora antes de llegar al collado. Es muy gracioso escuchar hablar castellano a un suizo, con acento mexico- aleman. 

La bajada es peligrosa de verdad. Bajo caminando y con bastante cuidado y aún así me caigo un par de veces. 

Llego a Trient, donde se acuerdan de lo muerto que llegué el año pasado. Como, y amanece camino a Finhault. Vuelvo a jurar en este tramo, no me gusta nada y no le encuentro mucho sentido, aunque yo no conozco bien la zona como para conocer si hay alternativas.

Aquí como, físio y me ponen un vídeo con ánimos de mi mujer e hijo.

Vuelvo al camino, son las 10 de la mañana y hace ya bastante calor. paro 15 minutos a dormir en un prado y sigo. Subida llevadera al col de Fenestral, 2450m y bajada bastante técnica hasta el fondo del valle donde ya se coge un buen sendero que te lleva al col d´Emaney y después al refugio de Salanfé.

Aquí paro bastante rato a comer bien y me dan una información de los GPS que luego resultaría no ser correcta debido a las actualizaciones de la red, me dicen que llevo mas de 5 horas de ventaja al siguiente corredor, por lo que duermo media hora.

Continúo pensando que llevo mucha ventaja y encima he dormido ¡que bueno soy! Llego a Susanfé y me tomo mi tiempo en el pas del Encel, muy peligroso a la vez que bonito. Una vez lo pasas, conviene echar la vista atrás.

Llego a Barme, ya ha anochecido y me dan una bofetada de realidad. Una manada de ñus, vestidos de ultrarruners me persiguen a media hora. ¡Oooooh que malo soy! Mi gozo en un pozo. Hasta la base de vida de Crosets corro mucho y veo cosas raras. 

No quiero decir que alguien haga trampas, me parece inconcebible en cualquier deporte, pero coches parados con gente en mitad de ninguna parte que se encienden al pasar yo, mirarme y volver a apagar el motor al ver que quizá no soy el que esperan no me parece muy normal. Es cierto que ya son muchas horas de carrera y la mente no piensa con claridad pero no soy el único corredor que comenta este hecho.

Me cuidan bien los pies en Crosets, como y vuelta a correr. La noche se me da bastante bien. Corro bastante y voy centrado en lo que tengo que hacer (excepto un tramo, antes de llegar a Morgins donde parece que me teletransporto, han pasado los kilómetros y no recuerdo nada, esa sensación me da que pensar y no me gusta nada)

Cariñitos en Crosets

Me amanece llegando a Conches. Paro poco tiempo y continúo a muy buen ritmo. Al tour de Don, 2000m se llega por bonitas crestas y pistas de ski, corredero. En estas zonas no veo muchas banderas pierdo bastante tiempo para dar con el camino. Llego al col de Croix y empiezo una larga bajada. 

Aquí comienza el principio del fin. Planto la semilla del caos de día que me espera, sin todavía saberlo.

Bajo super motivado a muy buen ritmo, a mitad de bajada existe un llano lleno de ganado y continúa la bajada (aquí había un desvío a la izquierda que no ví, las vacas se habían comido las banderas) Llego a la motriz de un telesilla en Torgón, hace rato que no veo banderas. Me vuelvo loco, estoy subiendo y bajando más de una hora por las pistas de ski sin ver ninguna bandera y se me cae el mundo encima, me estoy jugando el tercer puesto y estoy perdiendo muchísimo tiempo.

Decido correr valle abajo y ya encontraré algún coche. Un currante de la estación me recoge en la motriz, le comento la situación y me deja el móvil para  llamar a la organización (el mío no tiene batería por el frío) Muy amablemente el tipo me acerca al camino correcto ¡¡estaba solo a 300m. de donde estabamos!!

He perdido más de una hora, pero sobre todo he perdido la buena onda en la que estaba subido. El buen ritmo y la motivación se van por los suelos.

Cuando tu cuerpo está al límite, físico y mental, cualquier pequeño error puede hacer que tu cuerpo y mente se desmoronen como un castillo de naipes.

Llego a Blansex y encuentro a las 2 mismas grandes personas que el año pasado. Me ayudan en lo que pueden. 

El año pasado, de aquí se subía 5 minutos a un collado y todo bajada a meta. No se por qué pero en mi cabeza estaba que la llegada era muy parecida este año, la realidad iba a ser muy diferente.

Lego a Taney. Me acogen como si me conocieran de toda la vida. Me dan otra bofetada de realidad, quedan 20 km y al primero le ha costado 6 horas.

En Taney explicándome lo que quedaba... No imaginaba la realidad 

¡Uffff! No contaba con esto. Salgo del avituallamiento y el calor me aplasta. Paro a dormir un rato en el camino. Continúo pero ya no soy consciente ni de donde estoy. Voy zombi total. Caen las horas sin ser consciente y el Sol me aplasta. Llegando a Lovenex, 1850m un avión me pasa gritándome desolee (lo siento, en francés) 

Estoy en un profundísimo bache del cual no soy consciente.

De repente despierto, vuelvo a la realidad y soy consciente de donde estoy. Veo bajar al alemán como una gacela, el mundo se viene abajo.

Soy consciente de que durante más de 200km he ido tercero, haciendo una muy buena gestión de carrera y que a falta de 15km he perdido todo por lo que he sufrido, luchado y entrenado este año.

Me vengo abajo y grito y lloro desconsoladamente. La sensación es de tristeza y decepción absoluta.

Continúo bajando, casi no puedo ni apoyar los pies de dolor. Todos los males aparecen de golpe cuando la mente se hunde. 

Aparece mi hermanos Jorge llegando al último avituallamiento y me desmorono. Lloro como un niño.

Siento una profunda pena y tristeza. En este momento tengo la sensación de estar decepcionando a muchos amigos que me apoyan y me siguen día y noche. Mi hermano me coge por la pechera (igual que aquella famosa imagen de Luis Aragonés y Etoo) me pega cuatro gritos y me dice que cabeza alta y vuelta al camino, hasta el final.

Sigo y sigo y sigo... con la cabeza gacha y debido al cansancio físico y mental extremo me pierdo dos veces más, vuelvo a perder muuucho tiempo pero ya todo me da igual.

Llego a meta al atardecer llorando, hundido como nunca. No es como me gusta terminar las carreras. Al final un séptimo puesto (tercero senior, otra vez. El año que viene ya juego con los buenos, en Enero cumplo 40, seré veterano) que no he disfrutado nada. 

Cervecita en meta
Hablando con Renato Forni, un gran amigo y profesional

Esto es la realidad del deporte. No todo son fotitos haciendo el guay en instagram. Hay momentos durísimos física y psicologicamente y este ha sido uno de ellos.  No siempre los malos momentos les toca pasarlos a los demás, vivirlos en carne propia es duro.

Cuantas más expectativas te creas, más grande es la torta que te pegas si no las cumples. Fuí haciéndome el cuento de la lechera todo el final de carrera y el resultado fué una hostia de realidad.

Sólo me queda aprender (para aprender perder, dice mi madre, unas veces se gana y otras se aprende... y yo no paro de aprender) de los muchos errores cometidos para no volver a cometerlos.

Recuperando fuerzas

La carrera...brutal, durísima, espartana. El terreno te va desgastando brutalmente y cuando te quieres dar cuenta ya es tarde. Caerás irremediablemente en las trampas de la carrera.

El que vaya pensando que es como el Tor, que se olvide.

El terreno es mucho más duro y técnico en general, mezclado con otras zonas más correderas (en las que ya no puedes correr porque vas escachado) los avituallamientos, los collados, los refugios... siempre están mucho más lejos de lo que parece, los kilómetros no pasan, las horas caen como losas, vamos... una maravillosa carrera a la que nos encantaría volver.

Me gustaría dar las gracias especialmente y por encima de todos a mi mujer Lorena, a mi hijo Jorge y a mi hija, que vendrá en Enero. Sin ellos esto no sería posible. A mi padre, que me pagó la inscripción porque no tenía ni un duro (ya sabes que siempre pago mis deudas) a mi madre (por decirme que se opone totalmente a que haga estas cosas) a mis hermanos, que son dos fieras en todo lo que hacen y que podían sacar pecho y fardar de lo que hacen, pero eso no está en nuestro ADN (el mismo día uno puede estar encadenando séptimo grado en Ordesa y el otro sacándole las bielas a más de un famosete con los skis de travesía)  a mis suegros, que nos ayudan en todo lo que egoístamente les pido, a mis amigos, ellos saben quienes son, por las conversaciones, los masajes y sobre todo, por bajarme a la realidad de lo cotidiano y por mofarse de mí cuando más lo necesito.

Todos vosotros sois los pilares de nuestra vida, muchísimas gracias por estar allí, a cambio de nada. Eso es la verdadera amistad.

No soy ejemplo de nada, pero a esfuerzo y sacrificio cuando quiero lograr algo, no me gana nadie (otros lo llaman tozudez maña)

Nunca he buscado ningún sponsor, pero esta carrera, si la quieres hacer bien, supone mucho a lo largo del año.

Mucho tiempo de entreno, mucho esfuerzo, alimentación, material, zapatillas, viajes. 

La carrera solo es la punta del iceberg, el trabajo que hay detrás para llegar preparado a la línea de salida es brutal, por eso desde este blog, aprovecho la oportunidad, por una vez, de pedir ayuda.

Por nuestra parte, lo vamos a dar todo, como siempre que hacemos algo, nos gusta hacerlo bien.

Si nos puedes ayudar, de cualquier forma no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través de javigalve@hotmail.com muchísimas gracias.

Así de seco me dejó la Swisspeaks 2021

Dos clasicas ( cresta Pavots/Posets + corredor Arlaud) y un destino (Posets)

 El sábado 22/05 salí de Linsoles andando, a las 02:50 de la mañana, a las 02:55 me paraba la Guardia Civil llegando a Eriste y muy educadamente al ver a un tío en pantalón y camiseta corta con una mochila con piolets y casco me preguntaron que si estaba bien (de la cabeza, debieron pensar) y a dónde iba, en vez de decirme... ¡anda chaval, dónde coño vas a estas horas y tira a la cama a hacerle un amorcito a tu mujer que no son horas!

Dejo la mochila y me preparo antes de la canal fonda, y entre el rato de cambiarme y almorzar, empiezo la cresta a las 7 y media de la mañana.

Vista de la cresta casi al principio
Vista hacia detrás
Paso de III equipado con una cuerda fija, era la primera vez que la veía.
Como dice la canción; eso no me gustaaaaa

He hecho esta cresta muchísimas veces, en todas las estaciones, solo y acompañado, pero esta ha sido la vez que mas me ha costado. La nieve estaba bien, dura, el día era frío y ventoso a rachas, lo que no es lo mejor en la cresta. La zona al final de la cresta, donde en verano se pasa silbando, me costó un montón.

Este tramo de cresta que se ve es el que más me costó, lo que se ve me llevó 2 horas,
 otras veces me ha costado 10 minutos.
Parte final de la cresta

Llegué a las 11:40 al Posets y de las 4 horas 2 horas estuve en 80-100 metros (un destrepe, una zona llana y una trepadita) Aquí hablo un rato con una pareja que están en la cima y ya me voy para el Arlaud. Bajando hablo con 2 vascos que bajan de la vía y me confirman las buenas condiciones (buenas condiciones si, pero ojo subiendo en solo)

Estoy en la base a las 12:30 y en la cima una hora después. En el corredor coincidí con una pareja de madrileños, que me ofrecen atarme a su cuerda pero no llevo ni arnés así que, amablemente, me dejan pasar ¡gracias!

La vía estaba toda en nieve dura con dos resaltes en hielo bien tiesos que subiendo a pelo te hacían ir templado. A las 5 y cuarto llego a casa bastante escachado.

El domingo tenía muchas ideas pero solo pude salir a correr un ratillo...


Arlaud 


Zoom de los dos madrileños al pie del segundo resalte

Trilogía de Cotiella (04/04/21) Espolón NE Cotiella+corredor central peña de la Una+Diagonal pico Armeña

 Hace un par de años que tenía esta rutilla en mente.

La zona del refugio de Armeña es una zona que me encanta, muy bonita y habitualmente con poca gente.

El viernes 02 de abril pensaba salir a correr en plan tranquilo pero el niño me despertó a las 4:30 de la mañana y como no me dormía me fuí al monte. Hice una ruta que también tenía en mente desde hace tiempo, empalmar el corredor oeste de la Montañeta y el Arlaud  de la punta Literola, un buen entreno de 7 horas de coche a coche.

Bloque empotrado en la oeste de la Montañeta ( roca de aquí hasta la salida)
Foto desde la salida del oeste de la Montañeta
Arlaud al Literola (el bloque empotrado de mitad está prácticamente tapado)

El sábado fue de paseo y comida campestre con niños y amigos y ya me barruntaba la idea del Cotiella, pensaba que habría buenas condiciones.

Aparqué el sabado a las 22:00 a 15 minutos del final de la pista donde comienza el sendero que sube al refugio de Armeña. 

Escuche la primera parte de la final de copa (enhorabuena a la Real) y a dormir. 3 horas después me despertaba y a las 02:00 de la mañana salía haciendo caso a mi hermano Jorge que dice que todos los días hay que hacer algo ilegal, aunque sea saltarse un semáforo (sí, soy un delincuente, faltaban 4 horas para las 6 de la mañana) 

Llegaba a lo que yo pensaba la base del espolón NE del Cotiella en una noche muy oscura donde tomar referencias para acertar con la vía era bastante complicado. 

Espolón NE Cotiella

Apagué el frontal un rato para que la vista se adaptase a la oscuridad y tener alguna referencia ya que no había huellas.

Cima Cotiella

Entre muchas dudas tiré para arriba, ya había hecho la vía otras veces y pensaba que había acertado con el itinerario mas o menos. A mitad de vía apareció una ardiente luna en cuarto menguante brutal.

Pillé un espolón de nieve-roca hasta llegar a una zona superior de nieve por donde se llegaba hasta la cima (al bajar, con luz, vi posibles recorridos de nieve continua, desde la base a la cima) Eran las 05:45

Basa de la Mora al amanecer

Ahora tengo que llegar hasta la base la de peña de la Una, un buen pateo. A las 07:50 comienzo el corredor. A las 08:30 estoy arriba. Muy buenas condiciones, nieve dura y continua y huella. 

Acceso hacia la base de la peña de la Una


Comenzaba a dar el Sol en la cima pero el corredor estaba con nieve muy dura aunque con una gran huella que alguien se habría currado en días pasados.

Quiero hacer un inciso con esta vía.

A finales de marzo vine a esta vía para ver si accediendo por el collado del ibon desde el refu de Armeña se llegaba antes, de paso haría la vía y pilotaría el descenso.

Bueno, pues en la base había mucha nieve y decidí escalar por un espolón de nieve-roca, justo a la derecha del corredor, dado que yo juzgaba que había un riesgo probable de avalanchas. 

Aspecto de la peña de la Una varios días antes. Este día subí los primeros metros por el corredor y luego ascendí pegado a él, por la parte superior derecha

Cuando el domingo llegué a pie de vía estaba toda la base llena de restos de avalanchas, no sé cuando caerían pero acerté.

Grandes purgas a pie de vía
Purgas en el corredor

Otro tema es el descenso. Yo no subí a la cima y aún así, desde la salida de la vía al collado de la normal me llevó 40 minutos de destrepe por roca infame mas 10 minutos más a pié de vía (mas 30 minutos que había perdido intentando destrepar por otro lado porque sabía como era la arista) todo por no querer destrepar el corredor (que es lo más rápido y seguro, sobre todo siendo todavía temprano)

Salida del corredor (arista de roca muy rota)

Por esa pedrera vertical intenté bajar pensando que había conexión con la nieve, no se ve pero hay precipicio para llegar a las palas de nieve y no era posible el paso. Vuelta para bajar por la arista.

Total que entre unas cosas y otras eran las 10:35 cuando llegaba a la base de la Diagonal y tras una hora y abrir una buena trinchera, llegar a la salida de la vía.

Diagonal a la punta Armeña

Otro inciso que quiero hacer sobre esta vía es que, a pesar de ser muy fácil, siempre que la he hecho, a 30 metros de la salida se forma una especie de cornisa- espolón de nieve-hielo donde converge esta vía con otra que viene directa de abajo, el viento hace que se produzca esta cornisa, pudiendo llegar a imposibilitar el paso si no se lleva cuerda o si no se tiene la suficiente pericia (es esta ocasión pude pasar no si sudores)

Salida de la vía, se ve el espolón de nieve, muy expuesto de atravesar

Bajada larga hasta el coche donde llego a las 13:30 tras dar una gran vuelta y no ver a nadie en todo el macizo excepto unos chavales que iban a comer cerca del refu.


La calcetinada en amarillo


Swisspeaks (3ª parte)

Me desperté en la furgo, envuelto en sudor y como si una manada de mamuts me hubiera pasado por encima. Eran las 3 de la tarde y llevaba 5 horas inconsciente. Salir de la furgo me llevó casi 15 minutos, estaba molido. Me fuí a duchar y acudí a la línea de meta para esperar a Jorge. Me tomé unas patatas y un par de cervezas tirado en la hierba, no había mucho ambiente pero me junté con la familia de Emily Vaudan, 3ª chica en la 360, que estaban esperándola y eran muy majos. Me invitaron a unos vinos y entre vinos todos hablamos el idioma que haga falta.
Llegó Emily y lo celebramos. Luego llegó Jorge, todavía de día, en 33h 49 min. 10º puesto en la 170km. Un puto toro. Nos dimos un fuerte abrazo, los dos estábamos super contentos, no por los resultados, eso es lo de menos porque al final no dependes de tí, sino por las sensaciones y ser capaces de poder correr bien hasta el final.
El domingo, ceremonia de finishers y me tocó un tercer puesto senior y podium. Poca fiesta por el covid. La vuelta entre los pies y las rodillas fue una odisea.
Fuimos el lunes, directos a Andorra, donde la cuñada se curró una cena de categoría, con tarta tatin incluida y el martes fuimos invitados a comer, con la familia política de Jorge a un restaurante de lujo, con una compañía de lujo, para celebrar el día de Meritxell.
Pasados los meses, seguimos pensando que este es un carrerón, donde los paisajes son de ensueño.
Quizás no sea muy neutral, ya que desde la primera vez que vine al Valais, con apenas 8 años, quedé enamorado. Intento venir a Suiza todos los años, ojalá pudiera vivir aquí.
El año 2021 no será una excepción, si el covid no lo impide estaremos en la línea de salida de la 360.
                                       Los pies 3 días después de terminar
                       Celebración con  Tarta tatin y reyes de Aragón
Podium, 1º Andrea Russi (1º absoluto junto a Collé), 2º Michael Nancoz (4ºabsoluto) y yo, 3º senior (5º absoluto)
                                            Meta, el sábado de relax
                                             Comida de el Sábado
                                                              Salida de 360
                                Antes de la salida en el pabellon de Bettmeralp
                           Ambiente en el pabellón antes de la salida de la 360

                                       Zona de la Grand Dixence
                                                               

                                            Bajada a Planproz
                                           Hacia fenetre de Arpette

                                             Subida al col de Susanfé

                                                                                                   

Swisspeaks 360, la carrera (esto va a ser largo...)

 Salida a la Suiza, sin mucha pompa, a las 12 de la noche, entre niebla y lluvia. 200+ donde coger tu sitio y luego 1500-

En la primera bajada, la niebla es muy densa y decido seguir los pies de un corredor que baja bastante bien, me guía en el descenso.

 A partir de aquí la estrategia está clara, objetivos a corto plazo, coger tu propio ritmo, correr donde se pueda correr, comer bien, beber bien, no arriesgar.

Subida larga al primer collado (2000+) con niebla, nieve y mucho frío, bajada laaarga con algunas tachuelas hasta llegar a la primera base de vida, Eisten (km 50) donde llego sobre las 8 de la mañana, muy bien de fuerzas, animado y para colmo allí está Jorge con todo preparado cual pit-stop de formula1 con todo lo que puedo querer y necesitar. No estaré más de 20 minutos y de nuevo al camino.

           Fotos desde Eisten, primera base de Vida

Hasta Grimentz (km105, segunda base de vida) pasamos 3 buenos collados (2 de ellos a casi 2900m) donde voy cruzándome con corredores alternando ritmos, cada uno al suyo y llego sobre las 20:20


                                                                   Fotos en Grimentz

Jorge vuelve a estar allí con todo listo, una gran ayuda, tanto en tiempo como a nivel mental.

El no sólo es mi hermano y nos conocemos bien, sino que además, es un gran deportista con gran experiencia que sabe lo que puedes necesitar en cada momento (a partir de aquí ya me quedaré solo ya que él saldrá hacia la salida de la de 170km) 

Me dice que voy entre los 15 primeros, pero poco me importa, queda muchísimo para estar pendiente de esas cosas. Yo a lo mío, poco a poco y centrándome en no perder tiempo en cosas absurdas donde a veces se te van horas.

A las 21:00 ya estoy otra vez en marcha. Llego hasta la cabaña de Becs de Bosson (casi 3000m) en una subida infinita que me come la moral, entre tramos con casi un metro de nieve y mucho frío.

Ya llevo un rato sin poder comer con el estómago cerrado. Mala señal. Solo una sopa en el refugio y de nuevo en marcha que hace mucho frío.

Me junto para la infinita bajada (1600-) con 2 corredores que ahora son ellos los que se aprovechan de mí, que guío el descenso. A mitad de bajada les digo que tiren para delante, que yo me paro con la escusa de quitarme ropa y descanso 5 minutos, prefiero ir solo. Llego a Evolene (km 126) en mitad de la noche donde me encuentro con mis compañeros de bajada bastante escachados. Ellos salen, yo 10 minutos a sopas y a seguir a lo mío. 

Otra buena subida por delante (1400+) y me empieza a entrar el sueño (el problema de las carreras que empiezan a las 12 de la noche es que cuando sales, ya llevas 14-16 horas despierto) 

Llego a Chemeuille (km133) Hora de dormir. Duermo 30 min, 10min. para beber sopas y 20 min. para cagar, lo más importante. En una hora salgo nuevo y sobre las 8:15 de la mañana, llego a Gran Dixence (km148) con un francés, bastante cansado, con mucho sueño y con mucho dolor de tripa.

Gran punto de inflexión de la carrera, donde todavía sin saberlo tomaría una gran decisión. Llego bastante roto con la idea de meterme a  dormir, flojo y sin poder haber comido nada sólido en muchas horas.

                                                            Foto de grand Dixance

Hablo con el médico y le comento lo de la tripa, me da una pastilla y me dice que no duerma, ni coma porque esa pastilla me va a hacer vomitar y si en dos horas no he vomitado, me da otra para que me la tome en ese rato.

Decido salir tal cual he llegado, voy avanzando poco a poco. A las 2 horas paro a coger agua en un río y a tomar esa pastilla. Se me cae y la pierdo. Cojonudo. Pues nada, a seguir. Un alemán (Rainier) y un suizo, con los que iba coincidiendo habitualmente, me pasan como aviones. Les comento lo de la pastilla y me miran ojipláticos. Me quedo sin fuerzas. Tomo referencias subiendo a Prafleuri y me han cogido más de 30 minutos en muy poco tramo. Desastre. 

La bajada es bastante técnica, entre bloques, con bastante nieve y llegando al avituallamiento de grand desert les alcanzo. Esto me anima un montón.

Con los compañeros, el suizo y el alemán, había comentado lo de la tripa. Sentados en el suelo los tres, les digo que a tomar por culo, que voy a comer hasta que reviente, si me tengo que retirar por algo que sea por comer, no porque no tenga fuerza por no comer. Otro punto de inflexión de la carrera, otro acierto.

Subiendo a Louvie ya me veo con mucha fuerza y bajo los 1500- hasta Planpro muy bien.

Aquí, km169, me como una pedazo de raclette a las 14:00 de la tarde, con bastante calor. Estoy recuperado. 

Al salir del avituallamiento me dicen que voy quinto, a una hora y 15min del cuarto, los 3 primeros a años luz, a unas 6 horas. Me cruzo con Rainier, le digo que se coma una Raclette y ya no lo veré más hasta la línea de meta.

Aquí ya sí me preocupo por mi posición. Por delante tengo una larga subida de 1000+ a la cabane de Mille donde voy pensando como gestionar el resto de carrera. Estoy en un buen momento, me siento bien y decido apretar hasta la base de vida, allí veremos como van las diferencias y recalcularé.

                                                                      Cabane de mille

Llego a Champex sobre las 21;15, intento dormir un poco pero nada, antes de las 22:00 vuelvo a salir, animado, hacia la fenetre de Arpette.

Sobre el papel, muy facil, 9km hasta el siguiente avituallamiento, 1000+ y 1000-

La realidad fue muy distinta. Pinchazo de sueño de los buenos subiendo, tuve que parar 4 veces a hacer microsueños, y esos 9km eran bastante más técnicos de lo que pensaba. Resultado: 4 horas para 9km (2 horas para subir y lo mismo para bajar)

Llego a Trient (km 209) zombi, helado y con la necesidad imperiosa de dormir. Muy amablemente me dejan una hamaca que meto en unos baños públicos y duermo una hora.

Me despierto a las 3de la mañana, tomo algo y vuelvo al camino, entre tiritonas. Me dicen en el avituallamiento que no ha pasado nadie en todo el rato que he estado allí ( y llevo más de una hora, cojonudo)

La decisión está clara, lucharé por mantener mi quinto puesto, creo sinceramente que es todo lo lejos que puedo llegar, intentaré sacar diferencia a Rainier pero ni de coña pensar en llegar al cuarto. Sino quiero reventar he de ser realista.

El camino de Finhaut no me gusta mucho, bosque cerrado se baja hasta un río y luego hay una subida muy fuerte hasta el pueblo, donde llego sobre las 5,30 de la mañana. Tomo varias reparadoras sopas. Salgo con el frío amanecer otra vez con sueño.

Por delante, 1200+ al col de Fenestral, que prácticamente los ves delante tuyo en una inmensa subida, voy dando cabezazos de sueño. 

                                                      La larga subida a col de Fenestral

Otra buena decisión, no parar, comienzo a berrear, a cantar a pleno pulmón durante los 1200+ a pensar en toda la gente que me quiere y que quiero, que sé que me están siguiendo y que literalmente, me empujan en esta subida hacia arriba. Llego arriba nuevo, superanimado, incluso me cae alguna lágrima de emoción, he pasado una gran crisis y estoy recuperado.

Bajada muy técnica y lenta hasta el final de un valle y subida por el lado de enfrente al col de Emaney, buen pechugazo. (preguntar a los Suizos sobre la diferencia entre pechuga y pechugazo, mi hermano Jorge se lo estuvo explicando y se ve que lo entendieron muy bien) 

Desde aquí ya se ve el refugio de Salanfé junto a un gran lago. 30 minutos después (en el collado había un cartel que ponía 30min al refu para caminantes, y eso me costó, pero corriendo mucho, este detalle lo comenté luego con mi hermano y él me dijo que a él le costó lo mismo) estoy allí comiendo unas tostadas de mermelada y queso.

Salgo hacia Susanfé, se da media vuelta al lago y se sube un pechugazo que acaba siendo una medio trepada por cadenas. Bajo, paro poco en el refu y sigo. Me cruzo con la novia de Ranier, que sube corriendo para ayudarle en el refu y es ella la que me dice que él vas detrás de mí, como a 30 minutos.

Perfecto, yo sigo a lo mío. Ahora se baja por una zona equipada con cuerdas realmente técnica y peligrosa. Un resbalón y no lo cuentas, me tomo mi tiempo. Pasado este tramo ya se corre mucho hasta Barme, donde llego fuerte a las 15:50. Como crepes y bebo sirope (me estoy afrancesando) y a seguir.

Desde aquí se corre mucho hasta la base de vida de Crosets, llego a las 18:30 (el paisaje todo este rato es fantástico)


                                                                                  Crosets

Les pillo un poco con la base de vida en montaje, como un poco de pasta y a seguir, que ya no queda nada. Antes de las 19:00 salgo, con el fresco de la tarde me siento fuerte. Llego a Morgins (km 274) y por primera vez les digo de que enseñen una tablet con los GPS de la carrera, a ver como voy.

Sigo quinto, sin ninguna posibilidad de llegar al cuarto (esto ya lo intuía) y a Rainier le meto una hora y media. Joder, que bien, iré hasta meta bastante más relajado, no me hace falta apretar, pienso. Otra decisión, esta mala.

Me relajo mucho y voy prácticamente andando todo el rato, el relajamiento me trae sueño y eso hace que tenga que parar varias veces a echar microsiestas.

Desde la base de vida a meta, se puede correr mucho y yo estoy perdiendo mucho tiempo. En la subida eterna hasta Blansex (penúltimo avituallamiento, km297) me doy cuenta de eso y pienso que como a Rainier le dé por correr, me pilla. 

Llego a Blansex, hace mucho frío, me siento junto a la hoguera y me tomo dos tés y dos bollos de canela que estaban cojonudos, 15 minutos después me dá por preguntarles y me enseñan la tablet con el estado de la carrera. Joder, a correr que Rainier está a media hora. quedan 18 km, 14 de ellos en bajada, muy mal se me tiene que dar para que me pille. Aprieto en la última bajada y llego a meta con una gran sonrisa en la boca sobre las 8:20 de la mañana. 

Allí hablo con Renatto, el speaker, un gran tipo. Está la novia de Rainier, con quién charlo sobre la carrera hasta que llega su novio a meta. Nos damos un fuerte abrazo y charlamos sobre la carrera...

Me voy a dormir a la furgo que estoy reventado.

Habrá una tercera parte...