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Espolón elegante (Balaitus)

La semana pasada me acerqué con Dani a esta clásica de la cara sur del Balaitus.
Salimos del coche sobre las 5,30 de la mañana y llegamos sobre las 7 de la tarde, buena calcetinada.
Para llegar a pie de vía no eran necesarios crampones, para bajar, nosotros utilizamos cramponcillos ligeros de correr y un piolet por persona.

Imagen  desde pie de vía al valle (3,5-4 horas de pateo desde el coche)
La vía no tiene mucha historia, un primer largo bonito y mantenido, de quinto, con dos clavos casi al final.
Un segundo largo de transición, tercer largo, de quinto, con roca no muy buena, cuarto para llegar hasta el pie de un diedro de IV+ muy chulo (quinto largo) escalarlo. Sexto largo un poco escombro, de III+/IV hasta pasar un gendarme.
Séptimo largo sube directo desde la reunión, por buena roca, fisurilla (IV) al final del largo, destrepe de 4-5 metros con un clavo para acerar el último paso del destrepe.
Octavo largo, primero diedro fácil con un clavo, repisilla y fisura ancha de V+ (friends del 2 y el 3).
Diedro de V- en el octavo largo, antes de la fisura de V+

Rapelcillo de 7-8 metros y un último largo de III (60-70 metros) para llegar a la horizontal a 5 minutos de la cima.

Cima (las 2 veces anteriores que había llegado a esta cima, era de noche)

Bajada por la normal (brecha de Latour) en cinco o seis rápeles de parabolts.


Todas las fotos y videos son de Daniel Torrijo Vicente de Vera

Espolón Elegante al Puig Campana.

Sin descanso alguno al día siguiente fuimos hacia el Puig Campana, un paredón impresionante. Esta vía de 350 metros es sin duda la más exigente, comprometida, constante que he podido hacer hasta ahora. No había descanso, ningún largo era fácil, los IV+ se complicaban por momentos, todo es diferente aquí.
Hasta el pie de vía hay alrededor de una hora de pateo. La entrada es más o menos clara (hay una flecha). Cuando empezamos a escalar eran las 10 pasadas, el primer largo es apañarse hasta llegar a un árbol que hay al pie de la fisura del segundo largo, el más difícil, 6b+. Antes de empezar la vía habíamos acordado que este largo me lo iba a currar yo y así fue con pedaleta y todo el tinglado pero salió. Me colgaba de clavos roñosos y cordinos reventados (no tenía navaja para cortarlos) como de parabolts. Luego tenía una travesía a la derecha que esta si que estaba totalmente desequipada y tuve que usar los fisureros en condiciones.
A partir de aquí, las horas pasaban demasiado rápidas y nosotros subíamos demasiado lentos, como de costumbre, pensábamos que las principales dificultades habían sido superadas pero esos quintos eran bastante duros. En el cuarto largo se veía un cordino a la derecha y otro a la izquierda y en la reseña que nosotros llevábamos señalaba que el camino correcto era por la derecha pero después de intentarlo varias veces tuve que desistir a hacer una travesía a la derecha por una placa expuesta, así que le tiré por la izquierda y tuve que usar por segunda vez mis estribos en otra fisura bastante dura, y cuando acababa este largo salíamos ya a la segunda parte de la pared y supuestamente más fácil.
Cuando llegué al pie del espolón final eran alrededor de las 17h y le comente a mi hermano que eso no me parecía IV- como indicaba la reseña así que fuimos hacia un cordino que había a la izquierda del espolón pensando que era la línea de rápeles, pensamiento equivocado, cosa que nos hizó perder más de una hora.Cuando la noche ya estaba encima Javi hizo ese espolón que a mi me había parecido complicado metiendo tres seguros en 30 metros, pero vimos que todo se había complicado, que estábamos a 300 metros del suelo con la noche encima y sin frontales (gran fallo mío, que no los traje de Zaragoza pensando que no nos íbamos a meter en ningún marrón semejante) así que la única que nos quedaba era esperar a que se hiciera de día para poder escalar los dos largos que nos quedaban el primero ya lo había montado mi hermano por la noche rapelando de un bloque de roca, para subir por la mañana los dos de segundo.
Me aseguré a un árbol que había allí mismo para ver donde preparábamos el vivac para pasar la noche mientras Javi rapelaba, la cosa no fue muy lejos pues pasamos un cordino al árbol y allí a eso de las 19h estábamos ya cambiandonos los gatos y comiendo algo por primera vez en el día. Nos abrigamos con los forros polares que por suerte habíamos traído. La noche no se hizo muy larga y eso que tampoco dormí mucho que digamos, pero el frío era moderado y el viento solo nos vacilaba por momentos ya que estábamos detras del espolón un poco protegidos. Y allí sentados pasábamos las horas hablando y comiendo empanadillas que nos habían sobrado para que las horas se pasaran más rápidamente.
Toda la noche había estado despejada pero sobre las 6 de la mañana la niebla nos empezaba a envolver poco a poco y sin enterarnos. A las 7,30 ya estábamos preparados para salir hacia arriba pero no se veía nada y esperamos hasta las 8 que clareó un poquito. De aquí hasta la sirga de bajada nos quedaba tan solo un largo muy facilito y rápido pero la suerte nos había vuelto a jugar una mala pasada.
Tendremos que ir pensando en dejar de escalar... porque no estamos hechos para este tipo de marrones, pero bueno poco a poco vamos saliendo de ellos, eso sí, para meternos en otros.

Dificultad: 6b+/V,A0