Tivissa y Masmut.

Perfecto. Así se podría definir este maravilloso fin de semana de noviembre. El sábado por la mañana estábamos Abel, David, Dani y yo rumbo a Tivissa, un poco lejos pero sin duda un lugar que merece la pena.


El viaje se hizo más largo de lo esperado y entre que nos pusimos a escalar y no, eran las 14h pasadas. Solo estar bajo esta pared de 100 metros aproximadamente da gusto: pues tenemos todo el valle para nosotros y además estamos casi en diciembre escalando en manga corta.

Escalé yo con Dani mientras Abel y David hacían otra cordada en una vía paralela a la nuestra. La vía elegida si mal no recuerdo se llama Terra Lliure que está toda desequipada excepto las reuniones (V+ durete) de tres largos. Muy bonita.
En el segundo largo le tiré de primero, que por cierto, era mi primer V+ desequipado y las pasé un poco putas.

El último largo es una fisura desplomada que nos deja en la cima, un pasito interesante (hay algún clavo). Cuando llegamos a la cima David y Abel se están metiendo en otra vía y la noche está al caer, tanto es así que cuando llegan a la reunión empiezan a rapelar mientras Dani y yo les esperamos en el coche comiendo algo por primera vez en el día. Para cuando llegan, metemos malamente todo el material al coche poniendo runbo ya para Masmut, donde nos esperara Javi.
Otra vez el viaje se hace demasiado largo, además del hambre que tenemos todos y en cuanto llegamos vamos al vivac que habían hecho estos alicates al pie del Pisón ( que está de puta madre, con techico mesas y todo) nos ponemos a hacer la cena y nos comemos como Dios manda.
La noche no es fría, cuando nos despertamos el termometro marca 8ºC o así.
Desayunando hemos concretado las vías para hoy: Abel y Javi harán Aquest any si mientras nosotros hacemos la Arista del Gas (V). Entre unas cosas y otras a la que nos ponemos a escalar es a mitad de mañana.
Es una de las vías más asequibles de Masmut, discurre por un espoloncillo bastante chulo y aéreo dejándonos en la cima en 4 largos. Es bastante constante en su dificultad teniendo continuamente panzitas parecidas a las de Riglos.


Cuando llegamos al coche nos han dejado una nota aquí los amigos que nos esperan en el bar y cuando nos reunimos todos nos contamos las aventurillas del día echando una buena cerveza y el embutido que nos ha sobrado de estos días.

Resumiendo, ha sido un fin de semana que me lo he pasado como un enano y he conocido un montón de sitios nuevos donde puedo venir a partir de...el fin de semana que viene.

Intento al Puro.

Y volvemos a Riglos Guillermo y yo esta vez con la cabeza en el Puro. Me han hablado muy bien de esta vía durante bastante tiempo y las ganas de subir cada vez son mayores.

Al llegar le preguntamos a Toño, el del bar del pueblo, por dónde era la entrada directa ya que no la teníamos muy clara. Cuando me toca escalar el primer largo me veo muy mal y me lo tomo con mucha calma, cuando llego a la reunión tengo mis dudas de tirarle de primero pero no me quedan más narices y poco a poco voy ganando metros aunque lentamente.

El tercer largo es una bonita travesía a la derecha que nos deja en el pie de la chimenea. Cuando llegamos al collado del Puro vemos que son las 16.30h y ahora en noviembre se hace de noche en seguida y con esta idea, sabemos que hacemos bien en empezar a rapelar.
Creo que nunca había hecho un rapel asi de volao y la verdad es que da una tanguela de puta madre pero bueno, ya se sabe a lo que se viene. Y cuando pisamos suelo firme despues de unas cuantas horas, se confirma lo dicho, se hace de noche justo en este momento. ¡Qué bien hemos hecho! Pues días para escalar esta vía hay más que longanizas...Tiempo al tiempo, ya caerá.
Dificultad: 6b

Oeste Clásica al Cored.

Tras la aventurilla de hace apenas seis días, sigo con más ganas de escalar, pero esta vez en una pared de menor envergadura.

Quedé con Guillermo para ir a escalar esta vía que teníamos mirada de hace tiempo y la verdad es que no nos defraudó. Tiene tres largos y el más bonito ( y difícil) es sin duda el segundo, una chimenea típica riglera pero a la vez diferente y el tercer largo excepto la salida es una rápida trepada que nos deja en la cima.


En fin, es un día de esos que realmente se disfruta. Muy recomendable.

Dificultad: V+

Arista Oesta del Rigüelo.

El pasado 27 de Septiembre por la mañana estaba preparando la toda la cacharrería, (fisureros, friends, disipativas...), esperando a que Dani y Miguel se pasaran por mi casa para ir al Pirineo. Esta vez el objetivo era escalar el mallo Rigüelo ¿ Por qué? Muy sencillo, en primer lugar porque es una pared de 400 metros que no escala apenas gente y escalar solo y tranquilo es un placer muy agradable.

Se sale de Aisa, un pueblecito cerca de Jaca así que cuando llegamos allí cenamos y cogimos agua para el dia siguiente, cogimos la pista hasta el final y echamos las esterillas y los sacos y al suelo para descansar aunque entre unas cosas y otras nos echamos sobre la una y sin apenas enterarnos ya estaba pitando el desperador a las 6,30.

Nos ponemos a organizar un poco todo, material, cuerdas, mochilas...etc y a eso de las 7,30 estamos en movimiento hacia nuestro objetivo, la aproximación es exactamente igual que para ir a la Arista del Murciélago pero más cerca (el mallo de la derecha) es una hora y media más o menos.

A eso de las 9,15 estaba yo enfrentándome con el primer largo y más difícil (IV+) que se puede proteger bien y en la reunión hay 3 clavos. El siguiente largo es una salida de IV ( 5 metros) y salir a la arista (izquierda) y ya se ve que es un tramo de andar por la arista hasta que se va poniendo tieso, aquí hay un parabolt, un buen lugar para montar reunión.

La salida de esta reunión es una travesía a la izquierda un poco expuesta hasta adentrarte en una chimenea evidente y se va viendo alguna cosilla (un par de clavos) donde se puede montar otra reunión y el siguiente largo se ve evidente, tirarle por una fisura evidente tumbada que muere en un resalte un poco más tieso (III+/IV) y montar la siguiente reunión en un árbol en el que hay un cordino. De aquí salir por una vira evidente a la izquierda en la que hay otro resalte de IV con un cordino roñoso y ya evidente (en la siguiente reunión hay 2 pitones). Salir a la izquierda todo ascendente y se llega al collado desde el que hay que rapelar (40 metros,aproximadamente).

El siguiente largo tira por la chimenea estrecha y expuesta ( en otros 40 metros pude meter dos fisuros) al final hay 2 pitones para montar reunión y el siguiente tira por la vira herbosa que tenemos a nuestras espaldas en el que hay un pasito de IV y cuando lo pasas se te abre una vaguada a la derecha por la que hay que subir por el camino más evidente (III o así) que para cuando nosotros empezamos a subir por aquí eran las 18,30h o así y llegamos a la cima alrededor de las 8 ( de noche).


La bajada está orientada al sur y se baja por unas pedreras hasta llegar a un colladito que para cuando nosotros estábamos aquí era completamente de noche y de los tres que éramos solo llevaba frontal yo y la verdad que iba escaso de pilas, así que aún teniendo que tener que trabajar al día siguiente Miguel y Dani y yo ir a clase pensamos que lo más indicado era vivaquear allí mismo y esperar a ver la bajada con la claridad de la luz del día.

Tuvimos suerte que pudimos llamar a nuestras casas ya que Miguel pillaba un poco de cobertura para dar señales de vida. La noche fue muy fría (creo que la más fría) y eso que llevaba la manta de vivac para los tres. ¡Qué rápido he aprendido! Comímos algo que llevábamos (ya que no habíamos comido nada durante el día) y nos enrollamos las cuerdas al cuerpo para aprovechar a dormir ahora que haría menos que un poco más tarde.

Y poco a poco la noche iba pasando y a eso de las 7 estábamos en movimiento y tras buscar por todos lados, la bajada estaba a nuestra izquierda, era una pedrera en la que había algún destrepe pero...cuando íbamos bajando tranquilamente vemos que la Guardia Civil de Montaña venía a nuestro alcance porque luego nos explicaron que le habían dado el aviso la madre de Dani y cuando llegamos con ellos al refugio de Lopez Huici nos llevaron en el 4x4 hasta donde estaba el nuestro ¡Qué descanso!

Estuvimos hablando con ellos que se nos había echado la noche encima y no tuvimos más narices que quedarnos a dormir allí. Cuando nos dejaron en nuestro coche les dimos las gracias a esta buena gente por ahorrarnos unas cuántas horas de pateo y sin pensarlo más fuimos a llevar algo a la boca desde el día anterior a eso de las 12 de la mañana en el bar de Borau, nos pusimos las botas!! (croquetas, patatas bravas...) en fin, todo un manjar pensando en qué ya pronto volveríamos a la rutina...

Dificultad. D-

Espolón Prames. Aguja Roja.

Y otra vez para Riglos, esta vez con Álvaro. Íbamos por la Autovía y todavía no sabíamos que vía iba a caer, Álvaro llevaba idea de pretarle pero tampoco íbamos a ir a un mallo grande, además el era la primera vez que escalaba allí, así que una buena vía era el espolón Prames a la Aguja Roja (6b peleón). La vía discurre a la izquierda de la Normal.
Los dos primeros largos nos llevaron bastante tiempo (ambos 6b,no acerables) que se los curró aquí el amigo y luego otro que salía 6a intenté tirarle de primero pero no tardé mucho en darme cuenta de que no era mi día y le cedí el paso a Álvaro, que tampoco consiguió liberar.
De aquí en un largo facil a la cima(algún largo se puede empalmar pues hay dos reuniones bastante cerca).

Dificultad:6b

Collarada.

Levaba bastante tiempo con ganas de subir a Collarada y eso que ya había estado unas cuantas veces por ahí, pero esta vez era diferente pues quería ir a dormir a la cima yo solo tranquilamente y le dijé a un amigo la idea que llevaba y no dudó en apuntarse a esta estupenda marcha, así que a las 6 de la tarde de un buen día de julio cogimos desde Canfranc y para arriba sin pensarlo hacia Ip (2 horas hasta el ibón y otras 2 hasta la cima) y china chana a las 10 estábamos en la cima, todo según lo previsto.Nada más llegar reforzamos un poco el vivac para el viento y directamente a comer (como es propio de nosotros) y a las 11 pasadas tras las típicas charlas nos echamos la esterilla al suelo y nos pusimos toda la ropa ( que no era mucha, también como de costumbre) nos metimos en el saco y la echamos por encima la manta de vivac para el viento (que aún hacía).

Las vistas al anochecer y al amanecer eran maravillosas con el Midi, Pala de Ip, Punta Escarra... pues no había ni una nube. A eso de las 6 de la mañana ya estábamos en movimiento porque la verdad que hacía bastante fresquillo así que unas galletitas y...¡para abajo! pero esta vez por el otro valle, el que lleva a Villanúa por la Trapa, que por la pedrera se baja en dos zancadas y llegamos prontito a Villanúa para poder dormir en condiciones (aunque tampoco dormí mal del todo).

Vivac extremo!!

La primera escalada del verano 2.008 se hizo esperar hasta el 15 de julio. Nuestros pasos se dirigieron hasta las grandes paredes del Midi.

A las 6.30 de la mañana estabamos saliendo del coche hacia Pombie que en menos de una hora estábamos allí. A eso de las 8.30 estábamos en el pie de la vía mirando la reseña a ver por dónde narices podía ir la vía.
Antes de ponernos todos los cacharros nos comimos un bocata de los dos que llevábamos, y quitando esto apenas llevábamos un par de barritas y un litro para cada uno. Una vez ya encordados y dispuestos a subir nos damos cuenta que aunque habíamos entrado por el recorrido más evidente la vía iba a nuestra izquierda, así que en un par de largos en travesía entrábamos en la vía, pero ya a unos cuantos de metros sobre el suelo.


Pasaban las horas y poco a poco se nos metían las nubes y con ellas el frío y aún nos quedaba mucha pared por encima de nuestras cabezas. Bien entrada la tarde estabamos por el largo 10 (aproximadamente) pues es una vía muy larga e indefinida. Así que viendo que cada vez el Sol tenía menos fuerza íbamos cada vez más deprisa pero parecía que la noche se nos quería echar encima sin dejarnos salir de la pared y después de llevar un par de largos con la frontal decidimos pararnos a pensar en vivaquear pues eran las 11 de la noche, así que encendí el móvil con el propósito de coger un poco de cobertura para poder llamar a mi padre y que supiera que estábamos bien (le habíamos dicho que iríamos a cenar a Villanúa) y por sorpresa mía tenía toda la cobertura así que sin dudar le llamé diciendole lo típico que estábamos bien pero que se nos había echado la noche encima así que dormiríamos por aquí.



La pregunta era: ¿dónde? tampoco había muchas alternativas la verdad, así que apostamos por echar las cuerdas en una repisa al pie de una chimenea que estaba protegida de la caída de piedras y sin más historias enganchamos un par de empotradores y de friends para atarnos por si nos quedábamos dormidos y nos caíamos.

Por suerte, teníamos el otro bocata para llevarlo a la boca que entró más bien que ni sé y cuando ya llevábamos desde hace ratos toda la ropa puesta ( una camiseta de manga corta y el gore, el sherpa llevaba un forrillo fino y pantalón corto) el sherpa saca de la manga la manta de vivac qué hasta esta noche tenía mis dudas de si realmente hacía algo.

Mucho no dormimos esta noche un tanto "diferente" pero poco a poco y muy lentamente iban pasando los minutos y las horas y poco antes de las 6 de la mañana decidimos ponernos en movimiento y recorger todo este tinglado que tenemos aquí montado.

Para desayunar nos quedaba una barrita y algo de agua para los dos. Tan solo nos habíamos dejado por hacer el último largo (V) completamente limpio y a las 8 y pico de la mañana estábamos buscando por ahi los rápeles de bajada y al mediodía en el coche poniendo fin a esta odisea. ¡Qué ganas teníamos de llegar!

Edil a la Aguja Roja.

Un par de semanas antes de los famosos examenes de junio le llamé a Dani para ver que le parecía la idea de ir a la Aguja Roja que ya le había comentado alguna vez por el boulder.

Así que con esa idea quedamos en la estación intermodal de Delicias y fuimos en el canfranero como los míticos. Al llegar Dani decidió echarse un cafecito ya que aún iba un poco atontado del viaje y sin pensarlo más fuimos hacia allá. La idea era que si acababamos pronto hacer luego la Oeste del Cored, pero nos tuvimos que conformar con la Aguja Roja.


Esta vez me tocó a mi hacer toda la vía de primero, ya que Dani era la primera vez que escalaba vías de más de un largo y por supuesto la primera vez que escalaba en Riglos. El primer largo era el que más facil salía (IV+) y sin embargo fue el que más difícil me pareció, me pilló un poco frío.



La vía discurre por una fisura-chimenea típica de Riglos. El segundo largo ya me cogió un poco más entrenado y salió bien y el tercero (V+) es una panza que hay al salir de la reunión pero está bien protegido y el resto de la tirada sale bien y en otro largo más estamos en la cima.

Cuidado con los rápeles, hay que bajar por la vía normal a ser posible con cuerda doble porque con simple llega muy justo.

Dificultad: V+