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Swisspeaks (3ª parte)

Me desperté en la furgo, envuelto en sudor y como si una manada de mamuts me hubiera pasado por encima. Eran las 3 de la tarde y llevaba 5 horas inconsciente. Salir de la furgo me llevó casi 15 minutos, estaba molido. Me fuí a duchar y acudí a la línea de meta para esperar a Jorge. Me tomé unas patatas y un par de cervezas tirado en la hierba, no había mucho ambiente pero me junté con la familia de Emily Vaudan, 3ª chica en la 360, que estaban esperándola y eran muy majos. Me invitaron a unos vinos y entre vinos todos hablamos el idioma que haga falta.
Llegó Emily y lo celebramos. Luego llegó Jorge, todavía de día, en 33h 49 min. 10º puesto en la 170km. Un puto toro. Nos dimos un fuerte abrazo, los dos estábamos super contentos, no por los resultados, eso es lo de menos porque al final no dependes de tí, sino por las sensaciones y ser capaces de poder correr bien hasta el final.
El domingo, ceremonia de finishers y me tocó un tercer puesto senior y podium. Poca fiesta por el covid. La vuelta entre los pies y las rodillas fue una odisea.
Fuimos el lunes, directos a Andorra, donde la cuñada se curró una cena de categoría, con tarta tatin incluida y el martes fuimos invitados a comer, con la familia política de Jorge a un restaurante de lujo, con una compañía de lujo, para celebrar el día de Meritxell.
Pasados los meses, seguimos pensando que este es un carrerón, donde los paisajes son de ensueño.
Quizás no sea muy neutral, ya que desde la primera vez que vine al Valais, con apenas 8 años, quedé enamorado. Intento venir a Suiza todos los años, ojalá pudiera vivir aquí.
El año 2021 no será una excepción, si el covid no lo impide estaremos en la línea de salida de la 360.
                                       Los pies 3 días después de terminar
                       Celebración con  Tarta tatin y reyes de Aragón
Podium, 1º Andrea Russi (1º absoluto junto a Collé), 2º Michael Nancoz (4ºabsoluto) y yo, 3º senior (5º absoluto)
                                            Meta, el sábado de relax
                                             Comida de el Sábado
                                                              Salida de 360
                                Antes de la salida en el pabellon de Bettmeralp
                           Ambiente en el pabellón antes de la salida de la 360

                                       Zona de la Grand Dixence
                                                               

                                            Bajada a Planproz
                                           Hacia fenetre de Arpette

                                             Subida al col de Susanfé

                                                                                                   

Swisspeaks 360, la carrera (esto va a ser largo...)

 Salida a la Suiza, sin mucha pompa, a las 12 de la noche, entre niebla y lluvia. 200+ donde coger tu sitio y luego 1500-

En la primera bajada, la niebla es muy densa y decido seguir los pies de un corredor que baja bastante bien, me guía en el descenso.

 A partir de aquí la estrategia está clara, objetivos a corto plazo, coger tu propio ritmo, correr donde se pueda correr, comer bien, beber bien, no arriesgar.

Subida larga al primer collado (2000+) con niebla, nieve y mucho frío, bajada laaarga con algunas tachuelas hasta llegar a la primera base de vida, Eisten (km 50) donde llego sobre las 8 de la mañana, muy bien de fuerzas, animado y para colmo allí está Jorge con todo preparado cual pit-stop de formula1 con todo lo que puedo querer y necesitar. No estaré más de 20 minutos y de nuevo al camino.

           Fotos desde Eisten, primera base de Vida

Hasta Grimentz (km105, segunda base de vida) pasamos 3 buenos collados (2 de ellos a casi 2900m) donde voy cruzándome con corredores alternando ritmos, cada uno al suyo y llego sobre las 20:20


                                                                   Fotos en Grimentz

Jorge vuelve a estar allí con todo listo, una gran ayuda, tanto en tiempo como a nivel mental.

El no sólo es mi hermano y nos conocemos bien, sino que además, es un gran deportista con gran experiencia que sabe lo que puedes necesitar en cada momento (a partir de aquí ya me quedaré solo ya que él saldrá hacia la salida de la de 170km) 

Me dice que voy entre los 15 primeros, pero poco me importa, queda muchísimo para estar pendiente de esas cosas. Yo a lo mío, poco a poco y centrándome en no perder tiempo en cosas absurdas donde a veces se te van horas.

A las 21:00 ya estoy otra vez en marcha. Llego hasta la cabaña de Becs de Bosson (casi 3000m) en una subida infinita que me come la moral, entre tramos con casi un metro de nieve y mucho frío.

Ya llevo un rato sin poder comer con el estómago cerrado. Mala señal. Solo una sopa en el refugio y de nuevo en marcha que hace mucho frío.

Me junto para la infinita bajada (1600-) con 2 corredores que ahora son ellos los que se aprovechan de mí, que guío el descenso. A mitad de bajada les digo que tiren para delante, que yo me paro con la escusa de quitarme ropa y descanso 5 minutos, prefiero ir solo. Llego a Evolene (km 126) en mitad de la noche donde me encuentro con mis compañeros de bajada bastante escachados. Ellos salen, yo 10 minutos a sopas y a seguir a lo mío. 

Otra buena subida por delante (1400+) y me empieza a entrar el sueño (el problema de las carreras que empiezan a las 12 de la noche es que cuando sales, ya llevas 14-16 horas despierto) 

Llego a Chemeuille (km133) Hora de dormir. Duermo 30 min, 10min. para beber sopas y 20 min. para cagar, lo más importante. En una hora salgo nuevo y sobre las 8:15 de la mañana, llego a Gran Dixence (km148) con un francés, bastante cansado, con mucho sueño y con mucho dolor de tripa.

Gran punto de inflexión de la carrera, donde todavía sin saberlo tomaría una gran decisión. Llego bastante roto con la idea de meterme a  dormir, flojo y sin poder haber comido nada sólido en muchas horas.

                                                            Foto de grand Dixance

Hablo con el médico y le comento lo de la tripa, me da una pastilla y me dice que no duerma, ni coma porque esa pastilla me va a hacer vomitar y si en dos horas no he vomitado, me da otra para que me la tome en ese rato.

Decido salir tal cual he llegado, voy avanzando poco a poco. A las 2 horas paro a coger agua en un río y a tomar esa pastilla. Se me cae y la pierdo. Cojonudo. Pues nada, a seguir. Un alemán (Rainier) y un suizo, con los que iba coincidiendo habitualmente, me pasan como aviones. Les comento lo de la pastilla y me miran ojipláticos. Me quedo sin fuerzas. Tomo referencias subiendo a Prafleuri y me han cogido más de 30 minutos en muy poco tramo. Desastre. 

La bajada es bastante técnica, entre bloques, con bastante nieve y llegando al avituallamiento de grand desert les alcanzo. Esto me anima un montón.

Con los compañeros, el suizo y el alemán, había comentado lo de la tripa. Sentados en el suelo los tres, les digo que a tomar por culo, que voy a comer hasta que reviente, si me tengo que retirar por algo que sea por comer, no porque no tenga fuerza por no comer. Otro punto de inflexión de la carrera, otro acierto.

Subiendo a Louvie ya me veo con mucha fuerza y bajo los 1500- hasta Planpro muy bien.

Aquí, km169, me como una pedazo de raclette a las 14:00 de la tarde, con bastante calor. Estoy recuperado. 

Al salir del avituallamiento me dicen que voy quinto, a una hora y 15min del cuarto, los 3 primeros a años luz, a unas 6 horas. Me cruzo con Rainier, le digo que se coma una Raclette y ya no lo veré más hasta la línea de meta.

Aquí ya sí me preocupo por mi posición. Por delante tengo una larga subida de 1000+ a la cabane de Mille donde voy pensando como gestionar el resto de carrera. Estoy en un buen momento, me siento bien y decido apretar hasta la base de vida, allí veremos como van las diferencias y recalcularé.

                                                                      Cabane de mille

Llego a Champex sobre las 21;15, intento dormir un poco pero nada, antes de las 22:00 vuelvo a salir, animado, hacia la fenetre de Arpette.

Sobre el papel, muy facil, 9km hasta el siguiente avituallamiento, 1000+ y 1000-

La realidad fue muy distinta. Pinchazo de sueño de los buenos subiendo, tuve que parar 4 veces a hacer microsueños, y esos 9km eran bastante más técnicos de lo que pensaba. Resultado: 4 horas para 9km (2 horas para subir y lo mismo para bajar)

Llego a Trient (km 209) zombi, helado y con la necesidad imperiosa de dormir. Muy amablemente me dejan una hamaca que meto en unos baños públicos y duermo una hora.

Me despierto a las 3de la mañana, tomo algo y vuelvo al camino, entre tiritonas. Me dicen en el avituallamiento que no ha pasado nadie en todo el rato que he estado allí ( y llevo más de una hora, cojonudo)

La decisión está clara, lucharé por mantener mi quinto puesto, creo sinceramente que es todo lo lejos que puedo llegar, intentaré sacar diferencia a Rainier pero ni de coña pensar en llegar al cuarto. Sino quiero reventar he de ser realista.

El camino de Finhaut no me gusta mucho, bosque cerrado se baja hasta un río y luego hay una subida muy fuerte hasta el pueblo, donde llego sobre las 5,30 de la mañana. Tomo varias reparadoras sopas. Salgo con el frío amanecer otra vez con sueño.

Por delante, 1200+ al col de Fenestral, que prácticamente los ves delante tuyo en una inmensa subida, voy dando cabezazos de sueño. 

                                                      La larga subida a col de Fenestral

Otra buena decisión, no parar, comienzo a berrear, a cantar a pleno pulmón durante los 1200+ a pensar en toda la gente que me quiere y que quiero, que sé que me están siguiendo y que literalmente, me empujan en esta subida hacia arriba. Llego arriba nuevo, superanimado, incluso me cae alguna lágrima de emoción, he pasado una gran crisis y estoy recuperado.

Bajada muy técnica y lenta hasta el final de un valle y subida por el lado de enfrente al col de Emaney, buen pechugazo. (preguntar a los Suizos sobre la diferencia entre pechuga y pechugazo, mi hermano Jorge se lo estuvo explicando y se ve que lo entendieron muy bien) 

Desde aquí ya se ve el refugio de Salanfé junto a un gran lago. 30 minutos después (en el collado había un cartel que ponía 30min al refu para caminantes, y eso me costó, pero corriendo mucho, este detalle lo comenté luego con mi hermano y él me dijo que a él le costó lo mismo) estoy allí comiendo unas tostadas de mermelada y queso.

Salgo hacia Susanfé, se da media vuelta al lago y se sube un pechugazo que acaba siendo una medio trepada por cadenas. Bajo, paro poco en el refu y sigo. Me cruzo con la novia de Ranier, que sube corriendo para ayudarle en el refu y es ella la que me dice que él vas detrás de mí, como a 30 minutos.

Perfecto, yo sigo a lo mío. Ahora se baja por una zona equipada con cuerdas realmente técnica y peligrosa. Un resbalón y no lo cuentas, me tomo mi tiempo. Pasado este tramo ya se corre mucho hasta Barme, donde llego fuerte a las 15:50. Como crepes y bebo sirope (me estoy afrancesando) y a seguir.

Desde aquí se corre mucho hasta la base de vida de Crosets, llego a las 18:30 (el paisaje todo este rato es fantástico)


                                                                                  Crosets

Les pillo un poco con la base de vida en montaje, como un poco de pasta y a seguir, que ya no queda nada. Antes de las 19:00 salgo, con el fresco de la tarde me siento fuerte. Llego a Morgins (km 274) y por primera vez les digo de que enseñen una tablet con los GPS de la carrera, a ver como voy.

Sigo quinto, sin ninguna posibilidad de llegar al cuarto (esto ya lo intuía) y a Rainier le meto una hora y media. Joder, que bien, iré hasta meta bastante más relajado, no me hace falta apretar, pienso. Otra decisión, esta mala.

Me relajo mucho y voy prácticamente andando todo el rato, el relajamiento me trae sueño y eso hace que tenga que parar varias veces a echar microsiestas.

Desde la base de vida a meta, se puede correr mucho y yo estoy perdiendo mucho tiempo. En la subida eterna hasta Blansex (penúltimo avituallamiento, km297) me doy cuenta de eso y pienso que como a Rainier le dé por correr, me pilla. 

Llego a Blansex, hace mucho frío, me siento junto a la hoguera y me tomo dos tés y dos bollos de canela que estaban cojonudos, 15 minutos después me dá por preguntarles y me enseñan la tablet con el estado de la carrera. Joder, a correr que Rainier está a media hora. quedan 18 km, 14 de ellos en bajada, muy mal se me tiene que dar para que me pille. Aprieto en la última bajada y llego a meta con una gran sonrisa en la boca sobre las 8:20 de la mañana. 

Allí hablo con Renatto, el speaker, un gran tipo. Está la novia de Rainier, con quién charlo sobre la carrera hasta que llega su novio a meta. Nos damos un fuerte abrazo y charlamos sobre la carrera...

Me voy a dormir a la furgo que estoy reventado.

Habrá una tercera parte...

Swisspeaks 2020. Sentimientos y sensaciones los meses previos LA CONTRACRÓNICA

 Como dice Javier, son muchos meses sin escribir, pero no por ello han sido meses en blanco. Hemos podido ir saliendo a hacer alpinismo y con esquis aunque no lo que nos hubiera gustado y nos ha tocado estar encerrados y aplazar muchos proyectos

Apurando las tardes en el Pic de Carroi

La vida y el trabajo me ha traido a Andorra que es un lugar perfecto para vivir y para entrenar, pero como en todos los sitios hay que encontrar la motivacion y las condiciones. Ha sido un invierno raro en todos los sentidos culminado por un encierro forzado.


Mi compañera de fatigas

A principio de invierno decidiamos apuntarnos (Javier y yo) a la Euforia dels Cims, una carrera por parejas de 233km y 20.000 D+ en Andorra. No habia mejor manera de motivarse que correr con mi hermano y tratar de hacerlo bien en mi nueva casa, donde ya habia demostrado en 2018 en la Ronda dels Cims (170km) que estas montañas se me dan bien y se podia estar delante y acabar entre los primeros puestos, como aquel año.


Pero en marzo todo cambio, nos echaron del trabajo, nos encerraron y poco a poco la ilusion y la motivacion fue cayendo hasta el dia que decidieron anular la carrera. ¿Que nos quedaba ahora? Habia que buscar motivacion donde no la habia y la encontré saliendo dia tras dia a pasear con mi perra. Paseos que se iban convirtiendo en pequeños trotes por el monte. Ella agradecia correr y yo tambien asi que decidimos seguir con esto durante el tiempo que duro el confinamiento en España, ya que en Andorra era mas flexible y si permitian salir a hacer deporte (supongo que en España la gente que salia al monte o a pasear con sus perros eran muy peligrosos, pero no voy a valorarlo)

Saliendo a correr por Villanua sin salir del municipio

Y asi paso la primavera, entre subes y bajas de moral y sin ningun objetivo en concreto, corriendo por Andorra y despues ya, por el termino municipal de Villanúa, no fuese que al llegar a Canfranc contagiase (no se de qué) a algun arbol del camino.

Cuando volvió la "nueva normalidad" empecé de nuevo a trabajar en Villanua y decidí acompañar a mi hermano y apuntarme a la Swisspeaks 170. Me hubiera gustado correr la de 360km (ademas es una distancia en la que creo que me adapto mejor) pero de momento la organizacion habia dicho que serian 280 km (al final fueron 314km)  y economicamente requiere un gran esfuerzo y tampoco estaba muy claro que se fuera a celebrar, por no hablar de que a los españoles no nos dejaban entrar sin hacer cuarentena en casi ningún pais.

Algo de alpinismo los findes

Pero bueno, me adaptaria y trataria de correr los 170km. Para ello tocaba salir a correr de verdad, no valia lo que habia hecho hasta ahora. La experiencia dice que si quieres ir a estas carreras hay que entrenar, no para quedar entre los primeros, eso es lo de menos, si no simplemente para sufrir lo menos posible y poder llegar a meta dignamente y sin tener que pegarte despues un mes en la cama.

 

No tengo la desgracia de trabajar en una oficina y con el trabajo me di cuenta que no podia salir a correr por las tardes (si podia pero estaba destrozado) asi que decidí, al igual que mi hermano empezar a madrugar y salir sobre las 3 de la mañana a correr (mi perra decidio que muchos dias tendria que salir solo, que era muy pronto para salir), para llegar a las 7 a casa, a tiempo para duchar, desayunar y marchar a trabajar. Otra de las ventajas que tiene vivir en un pueblo es que desde la puerta de casa ya estas en el monte y llegar al trabajo cuesta menos de cinco minutos y asi optimizas mucho mas el tiempo.

Yo paso de salir que son las 3 de la mañana!!!
Amanece en Punta Espata

 Ahora si, habia un objetivo y habia creado una rutina. Hablaba con Javier por telefono y me motivaba que el estuviera entrenando. Yo sabia que podia hacer un buen tiempo y aun me quedaban 5 semanas para la carrera cuando decidí robarle media mañana a mi chica para despues de salir al monte con ella, hacer una carrerita y acabar de ganarme la comida. Era el primer dia que salia a correr con la luz del sol desde hacia mucho tiempo pero todo salio mal, muy mal.

 

En la primera bajada iba rapido y pise mal. Pude escuchar perfectamente como algo cerca de mi tobillo hizo "crack" y tuve que parar. Senti dolor y perdi movilidad al instante pero pense que seria temporal asi que bajaria andando el trozo que me quedaba y despues seguiria para arriba convencido que no seria nada, pero a los pocos minutos me di cuenta que cada paso que daba me costaba mas asi que la duda ahora era si podria llegar abajo por mi cuenta. Al final tuvieron que subir a buscarme hasta el punto mas alto que pudo llegar con el coche.

Antes de ir al hospital no pintaba muy bien

 Estaba claro, algo en ese pie no iba bien y habia que ir al hospital. La Swisspeaks se habia acabado antes de empezarla y se lo dije a Lara. Se enfadó y mucho, sus palabras fueron "sabia que me lo ibas a decir y aun no sabes ni lo que tienes. Queda mucho y seguro que no tienes nada" Supongo que lo que realmente queria decir era "no te has levantado tantos dias a las 2 de la mañana, ni has estado perdiendo sueño y vida social, ni robandome tiempo, ni dejando de hacer otras cosas como para tirar la toalla tan rapido, asi que no seas flojo que en peores has estado" y tenia razon, como casi siempre.

Dos semanas mas tarde

En el hospital, despues de hacer las pertinentes radiografias me pasan a la sala de "yesos" y aparece una enfermera que me confirma lo que no queria escuchar pero le digo que me voy a estar muy quieto los proximos dias y que no me hace falta escayola, que me ponga una venda compresiva y sera suficiente. Se va a consultarlo y vuelve con el médico al que convenzco y salgo del hospital casi tal cual habia entrado. Me dice que las muletas si que las tendre que usar y le digo que eso si, sin problemas.

Pie en alto y relax

Y asi, sin mucho movimiento pasan las siguientes 4 semanas. A las dos semanas ya estoy en el monte trabajando y el ultimo fin de semana antes de la carrera salgo al monte a andar ligero sabiendo que si puedo andar probaré a correr y llegaré hasta donde pueda.   


Ultimo paseito para engrasar la maquinaria

Los dos dias antes de salir los paso en el balneario de Panticosa saliendo a caminar



Otra cosa no, pero cabezón soy un rato largo y estoy convencido que llegaré a tiempo para correr.

El viaje a Suiza en la furgoneta se hace largo pero vamos turnandonos al volante y llegamos tranquilamente en un dia y medio.

La cosa iba mejorando y ya podia andar

 El dia de la salida de Javier decido salir a trotar un poco mientras trata de descansar un rato. No habia ninguna duda, pero me confirmo a mi mismo que el jueves volveré a vendarme el tobillo para tratar de limitar el movimiento que me produce dolor y saldré a correr, pero desde el martes a las 0 horas hasta entonces me toca ayudar a Javier todo lo que esté en mis manos, pero no voy a adelantar acontecimientos...

Tecnica depurada (y casera) de inmovilizacion