Espolon Fischesser al Campbieil (21-03-2009)

Salimos de Zaragoza un viernes con la calma, ya que la intencion es dormir en la estacion de esqui de Piau-Engaly para madrugar el sabado y hacer el espolon Fischesser al Campbieil de 3.173 metros.

Es una via muy larga, con 1.100 metros de desnivel, pero tiene a su favor que su aproximacion es relativamente corta, ya que en poco mas de una hora desde el aparcamiento te plantas en la base. Tambien tiene a su favor que al contrario de los corredores que la rodean, no esta expuesta a las avalanchas pese a ser una cara sudeste. Es una escalada poco sostenida, pero muy bonita, con muchos pasajes de mixto hasta la mitad de la ascension, y despues con largas aristas de nieve.

No madrugamos en exceso pese a saber que va a ser un dia muy largo. Conforme vamos aproximando nos parece ver unos frontales a mitad de pared, mas tarde nos damos cuenta que de a mitad nada, casi en el primer tercio.



Empezamos a escalar el primer corredor, que da acceso a la base de un resalte de mixto (60º y pasos de IV de roca muy descompuesta), yo lo paso sin encordar, el sherpa no lo ve muy claro y le tiro la cuerda para que suba sin problemas. A partir de este momento la escalada se hace muy penosa, no hay pasos muy dificiles y vamos sin encordar, pero la roca deja muchisimo que desear y la nieve que hay esta sin transformar, asi que poco a poco y con la mayor seguridad que podemos vamos ganando metros.



Despues de pelear con la roca por fin llegamos a la arista, que desde aqui parece interminable. Hay tramos mas comodos de 50º y algunos mas empinados pero mas cortos, de hasta 65º. hay que andarse al loro porque se forman unas cornisas elegantes, e incluso en ocasiones hay que cambiar de vertiente, que es cuando la cosa se pone mas delicada.

Cuando por fin llegamos a lo alto del espolon, ya solo quedan unas rampas de nieve (65º) hasta la cima, pero aun queda sortear el serac que cuelga de la cima. Intentamos buscar algun lugar por donde sobrepasarlo, y al final, a la derecha del todo podemos franquearlo y llegar a la cima con las ultimas luces del dia.



El descenso se hace bastante penoso, ya que no encontramos huellas y es de noche. Sabemos hacia donde tenemos que ir y por donde es el regreso, pero no lo vemos nada claro, o mas bien no vemos nada, ya que es noche cerrada. Tras dar muchas vueltas decidimos esperar a que amanezca, ya que con el sol las cosas se ven de otra manera. Pasamos un frio del carajo, ya que hacia muchisimo viento, y una vez que amanece nos damos cuenta que la noche anterior habiamos estado a escasos metros del collado Lenquo de Capo, que conducia a la estacion.

Con el sol calentando en exceso llegamos al coche donde nos tiramos un rato y nos tomamos unas patatas y unas cervezas para celebrar la ascension.

En definitiva, una ascension muy larga y muy bonita en terreno mixto durante la primera mitad y en nieve durante la segunda. Totalmente recomendable si se tiene suerte y se pilla en condiciones.