Salenques-Tempestades (Julio 2004)

Hace ya cinco años de aquella aventura por el valle de Benasque, asi que intentare ser lo mas breve posible, ya que si me extiendo en exceso probablemente mienta en los datos, ya que la memoria solo recuerda a grandes rasgos, y no grandes detalles.

Era un mes de julio y habiamos decidido ir una semanita a pasar unos dias en los alrededores de Benasque y a intentar hacer un poco de montaña, ya que aun eramos un poco novatillos.


La idea era hacer la arista Salenques-Tempestades, haciendo un vivac en mitad de la arista, ya que sabiamos que era larga y nosotros no es que nos moviesemos muy rapido por alli arriba, asi que pensabamos que aunque iba a ser una ruta dura, estabamos capacitados para hacerlo.




Salimos en el primer bus de la mañana que llega a los llanos de la Besurta, y desde aqui, con la calma, en unas cuatro horitas llegamos a donde comienza la arista propiamente dicha, el collado de Salenques.






Hasta ese momento todo iba bien, el sol calentaba y estabamos metidos en el ajo, pero ya se sabe, basta que las cosas vayan bien para que se tuerzan. El cielo empezo a cambiar de color y las nubes hicieron su aparicion, hasta el punto que cuando llegamos al primer gendarme, donde empiezan las mayores dificultades, tuvimos que dejar de escalar, ya que la niebla nos cubria por completo y era bastante facil salirnos de la arista, asi que a eso de las 2 del mediodia ya no habia nada que hacer, mas que esperar a que escampase, pero no fue asi, asi que alli dormimos esperando a que el dia siguiente nos deparara mas suerte.





La mañana siguiente amanecio muy fria pero despejada, asi que en seguida nos pusimos en marcha, y a la misma hora que el dia anterior volvio a ocurrir lo mismo, pero esta vez el cielo no tuvo compasion y comenzo a descargar sin perdon. ¡¡¡Menudo tormenton!!! Descendimos un poco de la arista para prevenir en caso de que cayesen rayos y esperamos un rato para ver si amainaba, pero nos dimos cuenta de que eso no tenia ninguna intencion de parar y montamos un par de rapeles desde la cima del Tempestades hacia el glaciar, y tras un pateo de mil pares de narices y con una tormenta del carajo llegamos rendidos (y empapados) a la tienda que la tenemos en el plan de Senarta.




Bonita ascension, nos quedo la pena de quedarnos tan cerca de la cima del Aneto y no poder concluirla. Los dias siguientes los pasamos descansando y haciendo alguna que otra ascension por la zona, aunque el tiempo no nos respeto en exceso. Seguro que no tardaremos en volver por alli.




Enlace a las fotos de la arista Salenques-Tempestades http://galvejorge.madteam.net/galerias/2008-09/4342-salenques-tempestades/