Patri, que nos esperaba allí para cuando nosotros llegábamos también había estado allí, el único que no conocía todo aquel espectáculo era yo. El sábado fuimos a pasar el día al Cancho de los Muertos, un sector de la zona, a unos tres cuartos de hora del parking.
Para calentar y probar el granito pedrizero empezamos con un 6a que salió en libre y a vista y luego hicimos una vía corteta que subía en dos largos hasta la cima de este mallo de unos 60 metros o así. Cuando bajamos nos enteramos de que el pedazo de techo que se ve desde el suelo tan solo sale 6b, por lo que deducimos que tiene que haber cazo así que nos animamos a darle, pero para ello habrá que hacer otro largo más, pues está a mitad de pared.
Así que después de todo el día de un lado para otro y sin parar bajamos para el Parking. Cuando llegamos, dejamos todos los macutos y nos vamos al bar tal y como nos hemos merecido hasta que el vino nos "cierra los ojos".
Lo que empezó como algo dudoso debido a que las nubes amenazaban continuamente acabó siendo un día perfecto entre chistes, risas y buen ambiente.
2 comentarios:
Y si todos hubieramos tenido unos Charlet mucho mejor eh... jajajajjaajjaja Menudo par de acompañantes...
Hasta la vista alpinista
Anda que no lo pasamos bien eh? jejejeje con esos guantes cualquiera...
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